domingo, 13 de mayo de 2012

11 de mayo Día del Himno nacional


11 de mayo: Día del Himno Nacional Argentino
Contexto de la creación del Himno
Se puede advertir en los albores de la Independencia, cómo se fue configurando una literatura
encargada de difundir el entusiasmo por la causa revolucionaria, los triunfos obt enidos contra el
enemigo, el sentimiento patriótico. Una muestra de ello fue la La lira argentina, primera antología
poética editada en 1824 y en la que apareció incluida -en primer lugar- la versión completa de la
Marcha Patriótica. Esto da cuenta de que la literatura producida en la década independentista
estaba destinada a generar una tarea cívica que tenía que permanecer más allá de los tiempos,
configurándose como lugar de la memoria.
Hubo algunas composiciones anteriores a la llamada marcha patriótica pero estos poemas no
colmaron las expectativas de las autoridades, quienes pretendían que un himno fuera acorde a la
situación política, las ideas y los sentimientos que circulaban por entonces en el Río de la Plata.
Fueron Vicente López y Planes y Blas Parera, quienes asumieron la responsabilidad histórica, más
que literaria, de plasmar letra y música –respectivamente- de la obra que diera origen al Himno
Nacional Argentino.
Análisis Literario
“Marcha Patriótica” -luego llamada “Himno, versión completa”- es el título del poema de Vicente
López y Planes, cuyo texto musicalizado por el maestro catalán Blas Parera, fue adoptado como
Himno Nacional Argentino por la Soberana Asamblea del Año XIII, cuya resolución decía: “[...]
téngase por única marcha nacional, debiendo por lo mismo, ser la que se cante en todos los actos
públicos […]”. 11 de mayo de 1813 en la que se adoptó esta decisión, se tomó como la fecha en la
que actualmente se conmemora el Día del Himno.
Si analizamos la Marcha Patriótica advertimos un cierto argumento: surge una nueva nación a
partir de la conquista de su libertad, luego de luchar contra la tiranía y la opresión; de esta manera
América vuelve a encontrarse con la tradición indígena, parte de su historia; no obstante los
españoles entablan larga guerra para mantener su poder, son derrotados por los patriotas;
finalmente, todos los pueblos libres del mundo, saludan regocijados a la nueva patria americana.
De acuerdo con su contenido-, la obra puede organizarse en tres partes:
 La invocación que anuncia el nacimiento de una nueva nación (1ª estrofa);
 La alusión a luchas, enfrentamientos y batallas que posibilitaron la conquista de la libertad
(2ª a 8ª estrofa).
 La salutación de los pueblos libres que celebran la presencia de una nueva naci ón
soberana (última estrofa). El coro que se repite después de cada estrofa, constituye el
estribillo.
El género de la obra es lírico, su contenido se vincula a la poesía cívica y patriótica.
Los temas principales que se abordan en la canción patria son la emancipación de un pueblo y el
restablecimiento de su dignidad; la exaltación del valor y la grandeza de los argentinos. Como
asuntos secundarios, pueden captarse las oposiciones libertad frente a tiranía, igualdad frente a
desigualdad, heroísmo frente al cruel ensañamiento, victoria frente a la derrota, fraternidad frente
al invasor.
El personaje central es el pueblo argentino presentado como heroico y valeroso; otros personajes
a los que refiere la letra son los soldados del ejército español, quienes -como enemigos- encarnan
atributos negativos, sin ninguna objetividad.
No hay alusión a sectores sociales, sino que se menciona a todo el pueblo argentino como
integrante de un grupo más amplio: el pueblo americano. De allí que el poema aluda a diversos
lugares de América: México, Quito, Potosí, Cochabamba, La Paz, Caracas, Buenos Aires,
expresando la unión americana en la causa emancipadora. También refiere el texto a batallas
libradas por los patriotas: San José, San Lorenzo, Suipacha, Las Piedras, Salta, Tucumán.
Aunque la temática rescata la independencia americana, el estilo de la composición respeta los
cánones del neoclasicismo: alusiones a figuras mitológicas, invocaciones solemnes y majestuosas
como la que abre el poema en modo imperativo: "oíd", "ved", sin dudas para lograr comunicar
fuerza en la lucha. Está escrito en lengua culta, llena de expresiones y frases retóricas, de acuerdo
con el gusto neoclásico de la época, de léxico rebuscado ("ibérico altivo león", "cerviz orgullosa",
por ejemplo).
Predominan, por un lado el tono beligerante y combativo, pintando al usurpador mediante tintes
exageradamente siniestros: "tigres sedientos de sangre", "vil invasor", "fiero opresor"; por otro,
un tono de gloria, triunfal, puesto en la imagen de los patriotas "campeones", "valientes",
"bravos". El autor utiliza el nosotros para expresar el espíritu fraternal y libertario común a todo el
pueblo argentino e incluso el americano.
La importancia del Himno Nacional -símbolo patrio que ocupa un espacio de privilegio en los
rituales cívicos- es la de posibilitar que, cada vez que se lo entona, la memoria histórica de la
comunidad se haga presente en el imaginario colectivo.
El 30 de marzo de 1900, un decreto que llevaba la firma del presidente de la Nación, Julio
Argentino Roca, dispuso:
"Que, sin producir alteraciones en el texto del Himno Nacional, hay en él estrofas que responden
perfectamente al concepto que universalmente tienen las naciones respecto de sus himnos en
tiempo de paz y que armonizan con la tranquil idad y la dignidad de millares de españoles que
comparten nuestra existencia, las que pueden y deben preferirse para ser cantadas en las
festividades oficiales, por cuanto respetan las tradiciones y la ley sin ofensa de nadie, el presidente
de la República, en acuerdo de ministros decreta:
Artículo 1°. En las fiestas oficiales o públicas, así como en los colegios y escuelas del Estado, sólo se
cantarán la primera y la última cuarteta y coro de la canción nacional sancionada por la Asamblea
General el 11 de marzo de 1813".
Desde entonces, sólo se canta una selección de la marcha completa sancionada por la Asamblea
del Año XIII.

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